EL IMPACTO DE LA PANDEMIA EN COSTOS DE CONSTRUCCIÓN
La construcción sigue siendo una actividad en la que el gran peso de los costos es la mano de obra directa, por tanto una de las que tiene mayor impacto por las medidas que deben ser tomadas para prevenir el COVID-19.
La economía está entrando en una de las peores recesiones de las que se tenga memoria, ya eso va a retrasar o paralizar la ejecución de muchos e importantes proyectos, pero además, los que quedan, tienen que mejorar sus costos, un dilema nada fácil de resolver.
“Sobrevive el que mejor se adapta, no el más fuerte.”
Prefabricación.
Sistemas constructivos alternos.
Planificación.
Evitar confluencias.
Reuniones virtuales.
Tomar en serio el riesgo.
¿PODREMOS HACER ALGO?
SOBRECOSTOS EN PANDEMIA.
Reiniciando la construcción en varios países de América Latina, vemos como se enfrentan a nuevos retos en el manejo de la mano de obra: Turnos para la comida, protocolos a la entrada, salida, lavamanos, gel alcoholado, nuevos personajes en los proyectos en torno a la Bioseguridad, necesidad de distanciamiento social, limpieza de herramientas de forma continua, exámenes de seguimiento.
Las empresas serias están estimando entre un 20 y 25% el impacto en los costos en obra, esas son las que van a cumplir todos los protocolos, las empresas menos formales no se escapan de un 15%.
Pero, ¿podemos hacer algo para optimizar el tiempo de esa mano de obra en campo y bajar la incidencia en el presupuesto?.
Aquí algunas de nuestras sugerencias:
PRE-FABRICACIÓN: Ya hemos hablado de este punto, todo lo que podamos PRE-VEER a nivel de proyectos, ayuda a mejorar los tiempos de ejecución y reducir mano de obra interactuando en campo. Asimismo, evaluar que actividades es posible hacer fuera del sitio de la obra: prefabricar anclajes, armados de varillas, cortes de láminas de cubiertas/entrepisos, hasta buscar técnicas de llevar fundaciones prevaciadas a campo.
SISTEMAS CONSTRUCTIVOS ALTERNATIVOS: En línea con lo anterior, las estructuras metálicas prefabricadas, las paredes en sistemas de paneles, los módulos prefabricados, todo aquello que permita sustituir tiempo en obra por tiempo en fábrica.
PLANIFICACIÓN: A largo plazo pero también a muy corto plazo, teniendo 100% claros los objetivos diarios y de la semana. Priorizar actividades del camino crítico con más cuidado que de costumbre y promoviendo que cada quien sepa QUÉ debe hacer y CUÁNDO.
EVITAR CONFLUENCIAS: Entre personal de diferentes cuadrillas: Organizarse por zonas, evitar a toda costa que estén en un mismo ambiente principalmente en lugares cerrados.
REUNIONES VIRTUALES: Fomentarlas incluso a nivel del personal obrero y acostumbrarse a llevarlas para aprovechar el tiempo disponible, ya por cambios de turno, tiempos muertos, disminuciones de tiempos de jornadas en campo.
TOMAR EN SERIO EL RIESGO COVID: Parece redundante, pero lo peor y más costoso que puede pasar es un brote COVID asociado a la obra, así que las medidas tomadas no pueden ser para llenar un requisito, tiene que ser de estricto cumplimiento y requerir permanente atención de la gerencia del proyecto.